Así fue como Bruno consiguió entrar a la
prestigiosa escuela de arte de todo el país; hizo los exámenes de admisión;
estuvo todo el verano estudiando, pensaba que de aquella manera estaba
perdiendo sus derechos de algún modo. Nunca se arrepintió de entrar a
Bakanschool, allí conoció a Marian y al poco tiempo se enamoró de ella.
Que mala noticia fue para Bruno enterarse de que su
mejor amigo, Adam, comenzó a salir con Marian. El chico se comenzó a deprimir,
pero no era una tan mala y cruel noticia… sus dos mejores amigos estaban bien y
felices ¿No? ¿Para qué deprimirse por un tonto sentimiento? Si retrocedemos
hasta el día que Adam y Marian comenzaron a salir, podríamos ver como Bruno se
encerró en su cuarto y se tiró tres días llorando. Su hermana Gala, que tenía
dos años más que él, le animo y le dio consejos en el amor.
Bruno siempre fue un chico que sacaba buenas notas.
Era un joven querido por su familia y por sus amigos, también era querido por
los amigos de sus amigos. Por su puesto, él también tenía sus enemigos. Retrocedamos
tres años atrás, imaginaos a un chico rubio de ojos azules; Gabriel. Ahora
imaginaros un parque, varios columpios y un tobogán. Bruno tenía trece años
cuando conoció a su primer enemigo, el rubio se acercó con una tonta sonrisa y
pasó su codo por su nuca agarrándole.
-¿Cómo estás, Bruno?-Preguntó Gabriel.
Bruno se levantó bruscamente y le miró mal, se dio
la vuelta y caminó para salir del parque. Bruno quería ignorar a Gabriel, no
quería tener amigos como él. Para entender esta reacción tendríamos que
retroceder un año hacía atrás, pero lo explicare; Bruno estaba enamorado de una
chica, él se intentó acercar a ella para ser su amigo… pero ella era la típica
chica popular a la que todos querían, era… la hermana de Gabriel; Naomi. Gabriel
y sus secuaces pegaron una paliza al inocente muchacho porque había intentado
entablar una relación de amistad con Naomi
Bruno decidió ignorar a Gabriel, aunque él se
arrepintió de la paliza que le dio, al parecer Naomi se enfadó con su hermano.
En resumen; Gabriel le pegó una paliza a Bruno,
Naomi regañó a Gabriel y quiso ser amigo
de Bruno para pedirle perdón, pero Bruno decidió ignorarle por miedo y para
Gabriel aquello fue una declaración de guerra.
Volviendo a la actualidad.
Bruno siempre se solía juntar con la misma pandilla
de amigos. Marian, Adam y el poco conocido Andrés. Nadie sabía nada del chico
que ha sido nombrado el ultimo, nada de nada. Antes de que nadie quisiera darse
cuenta, él al llegar a Bakanschool se hizo amigo de Adam y así se unió al
grupo.
Por cierto… ¿No os parece ridículo el nombre de
Bakanschool? Porque a Bruno si le parecía ridículo, tan horrible nombre para
una gran y prestigiosa escuela donde podrías participar en las actividades que
deseases. Por supuesto Bruno no estaba apuntado a ninguna actividad, era
distinto a sus amigos. Marian estaba apuntada a teatro, al igual que Adam. En
cambio, Andrés estaba apuntado al equipo de futbol. Nunca antes se había visto
a un jugador tan apasionado como aquel chico.
Llegó al cuarto de baño, tras hacer sus
necesidades, porque él era humano y también tenía necesidades, se miró al
espejo. Pensó que él era diferente a todo el mundo, que era rechazado, que no
podría hacer nada en su vida… en realidad, no se esforzaba en hacer nada.
-Te he estado buscando, chaval ¿Estás bien?-Dijo
Adam entrando por la puerta, elevando una gran sonrisa. Él tenía la gran manía
de sonreír siempre, también tenía la manía de llamar “chaval” a todas las
personas existentes de la tierra, a todas menos a Marian.
-Creo que estoy enfermo-Bruno dijo la primera excusa
que se le paso por la mente.
En ese instante los dos chicos se miraron
detenidamente y soltaron una gran carcajada.
-¿Sabes que no te creo?-Le contestó Adam.
-Lo sé-Añadió Bruno encogiéndose de hombros.
Los dos amigos se conocían de maravilla, excepto
por un pequeño detalle. Adam aun no se había dado cuenta de que Bruno estaba
enamorado de su novia, nunca se daría cuenta ¿Verdad? Adam era demasiado
inocente, sabía que su amigo tenía problemas, pero no sabía cuáles.
Así fue como los dos amigos salieron del baño y
volvieron a clase.
El peor momento del día era cuando los cuatro
amigos se encerraban en el sótano de la casa de Bruno, y él tenía que observar
como Adam y Marian se liaban en el sofá, como se comían la boca
apasionadamente. Era un sentimiento horrible por el que pasaba por la mente de
aquel chico, quería morirse, que la tierra se destruyese de una explosión,
también de que la Tercera Guerra Mundial estallase de una vez por todas… pero…
¡Que parasen de besarse!
En muchos otros momentos, los cuatro amigos se
pasaban jugando a la videoconsola y así se pasaban el día entero.
Cada día que pasaba, cada hora, cada minuto, cada
segundo, cada momento que pasaba era aún peor que el anterior. Bruno deseaba
pedirle consejo a su hermana Gala, pero por desgracia ella había cumplido los
dieciocho años y se había independizado con su novio. Él pensaba que ella era
demasiado joven para irse de casa… aun así, Bruno también ansiaba irse de su
hogar y explorar lugares nuevos.
Si retrocedemos dos años atrás en el tiempo,
podremos recordar una escena donde Adam y Bruno tuvieron una pequeña
conversación. Estaban los dos en el sótano donde estaban siempre.
-Me gusta Marian- Susurró Adam.
-¿Qué?- Preguntó Bruno horrorizado por escuchar
aquella declaración, aunque claramente no era para él.
-Quería asegurarme de que a ti no te gusta ni nada
de eso… ¡Ya sabes! Quiero que me des tu aprobación para que salgamos juntos, no
quiero que sufras cuando nos veas besarnos.
-Claro que podéis salir juntos. Dices muchas
tonterías- Por supuesto en ese momento Bruno mintió y se moría de rabia por
dentro.
Bruno se arrepentía de haber dicho aquellas
palabras en aquel momento. Habían pasado dos años desde aquel entonces, dos
años desde que la pesadilla empeoró. El amor no era su único problema, sus
notas comenzaron a bajar y en aquel momento Bruno dejó el club de baloncesto.
Él jugaba ha baloncesto, era su pasión. Lo tuvo que dejar por culpa de su
enemigo, Gabriel invadió su terreno.
¿Qué hacer frente a tu mejor amigo besando a la
chica que amas? ¿Cómo actuar con un chico que te odia siempre intentando
hincarte un puñal por la espalda y algunas veces por el pecho?
Aquel día fue como todos. Bruno se sentía mal de
nuevo en la cama, pensó que lo mejor sería meterse en la cama y no salir nunca,
y era lo mejor. Cerró los ojos e imagino que estaba tumbado en un prado verde,
tumbado encima de la hierba verde observando las hermosas estrellas que
relucían en el cielo. Incluso las estrellas seguían brillando después de
desaparecer, y él quiso ser una de esas, ser una estrella.
Al despertarse al día siguiente se sintió como
nuevo, se vistió como se solía vestir siempre y se dirigió al instituto. Todos
los días venía Adam y Andrés a recogerle en bicicleta y directamente se
dirigían al instituto.
Bruno corría hacía clase de literatura, llegaba tarde
y la profesora enfadada no era demasiado agradable con los chicos que llegaban
tarde. En ese instante chocó contra alguien, si, era el típico momento que
chocas, se caen sus cosas al suelo, las recoges… pero aquel instante fue diferente.
Los libros de aquella chica se cayeron, Bruno no se agacho a recogerlos y
ayudarla, se limito a mirar los ojos azules de la chica. Tembló. Antes de que
nada volviese a ocurrir, volvió a salir corriendo mientras se sonrojaba. Él
supo que su vida cambiaría
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